El pasado fin de semana lo dedicamos a conocer la histórica ciudad de Burgos. Me resultó una ciudad limpia, armónica, verde, amable y paso de peregrinos a Santiago. Los emblemas de la ciudad son su majestuosa Catedral, la figura del Cid Campeador y su gastronomÃa.
 
La Catedral
Dedicada a Santa MarÃa la Mayor, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Visitarla por dentro cuesta 5 euros, por fuera es imponente y en el interior destacarÃa La Capilla de los Condestables, la Escalera Dorada realizada por Diego de Siloé y la Linterna del Crucero. También tenemos el sepulcro del Cid y su esposa Doña Jimena, y como curiosidad el Papamoscas, un curioso reloj con una figura articulada. En el exterior, las magnÃficas portadas góticas del Sarmental y de la CoronerÃa.
 
Arco de Santa MarÃa
Hay varias puertas de entrada a la ciudad, pero la más bella es el arco de Santa MarÃa por el cual se accede a la Plaza de la Catedral. Está decorado con varias estatuas, como el Rey Carlos V, el Cid Campeador, el fundador de Burgos Diego Porcelos y Fernán González. Desde 1994 se reabre como Centro Cultural Histórico – ArtÃstico, dentro podemos encontrar una reproducción de la espada Tizona, una edición facsimilar del Poema del Mio Cid, un sillón de los Jueces, etc. Abajo, habÃa actuaciones callejeras de música clásica dándole un ambiente muy medieval.

Plaza del MÃo Cid
En ella se haya la estatua ecuestre del Cid Campeador y enfrente el Puente de San Pablo que cruza el rÃo Arlanzón, está jalonado por ocho estatuas que según la leyenda representan a los acompañantes del Cid en su destierro al Reino de Valencia.

La Casa del Cordón
El Palacio de los Condestables de Castilla o Casa del Cordón (Siglo XV), llamada asà porque la fachada está decorada con un cordón Franciscano, hoy sede de la Caja de Burgos. Aquà los Reyes Católicos recibieron a Colón del segundo viaje al nuevo continente.

Es aconsejable callejear por las calles adyacentes a la Catedral e ir descubriendo iglesias y casonas de los siglos XVI y XVII.
Corredores verdes
A Burgos le cruza el rÃo Arlanzón, creando unos corredores verdes a sus orillas que permiten pasear bajo la sombra de sus árboles, sentarse a la ribera del rÃo y practicar el deporte de la pesca:
 
- El Paseo del Espolón adornado con estatuas procedente del Palacio Real de Madrid que Carlos III e Isabel II donaron a la ciudad.
- Paseo de la Isla, considerado el jardÃn botánico. Al final de este paseo llegamos al Monasterio de las Huelgas.
Monasterio de las Huelgas
La entrada cuesta cinco euros, visita obligada al igual que la Catedral. Es una visita guiada y tuvimos la suerte de tocarnos una guÃa encantadora y nos explicó la historia de una forma muy amena.Â
Es un Monasterio Cisterciense de los siglos XII y XIII, fundado por Alfonso VIII y sólo admitÃa como aspirantes a monjas a las damas más distinguidas. Fue concebido como Panteón Real y encontramos los sepulcros góticos de los Reyes Alfonso VIII y su esposa, Enrique I, la Reina Berenguela y el infante D. Fernando de la Cerda. También era el lugar donde los monarcas armaban Caballeros, como curiosidad en la Capilla de Santiago existe una figura de madera articulada que representa a Santiago con una espada, y según la tradición los reyes eran armados Caballeros de la Orden de Santiago por esta figura.

La oferta de hoteles es muy buena, nosotros nos hospedamos en el hotel ABBA ****, con una oferta que encontramos en Booking.com (65 euros la habitación doble con las entradas para los yacimientos de Atapuerca).
Su gastronomÃa es propia del clima frÃo, la sopa castellana (por supuesto que la probamos) que hace entrar en calor a un muerto, el lechazo y el cordero asado, la morcilla de Burgos, sus quesos y tartas de queso y una buena variedad de vinos de la ribera del Duero.
Yacimientos de Atapuerca
Ya que tenÃamos las entradas a Atapuerca fuimos a visitar los yacimientos, la visita parte del pueblo de Atapuerca, también zona de paso de peregrinos que van camino de Burgos.
Un autobús te recoge y te lleva a los yacimientos. El guÃa nos explicó como al hacer una trinchera para el paso del tren minero en el siglo XIX atravesó numerosas cuevas colmatadas con sedimentos pleistocenos, este descubrimiento ha permitido sacar a la luz unos yacimientos excepcionales por la abundancia del registro fósil, su buena conservación y su importancia cientÃfica. Ahà se han encontrado los restos del antepasado más antiguo de Europa, el Homo Antecessor. Sólo se ven los cortes de los pozos que están excavando y en una cueva pequeña nos pusieron un vÃdeo que nos explica la evolución del hombre.
Puedes ampliar los conocimientos del tema en el Parque y Museo Arqueológico que cuesta cinco euros.

A la vuelta, comimos en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), otro lugar para callejear y disfrutar de su cultura.
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Yo también he estado en Burgos, aunque no tengo un recuerdo tan bueno como el que he leÃdo. Que también puede ser porque no lo vi en las condiciones adecuadas.
Sin embargo todo aquello que me dejó un buen sabor de boca los has nombrado acertadamente: toda la cultura dedicada al Cid; la catedral en general y el Papamoscas en particular; y la morcilla de Burgos… esto último me dejó un buen sabor de boca literalmente.
Además, me gustarÃa destacar el nombre del hotel donde estuviste: ABBA ****. Curioso que un hotel que se llama ABBA tenga cuatro estrellas. Igualito, igualito, que su grupo homónimo. Ya por el nombre me entran ganas de ir allÃ.
He estado varias veces en Burgos y nunca me canso de disfrutar de su CATEDRAL. La última vez que lo hice fue acabando una de las etapas del Camino de Santiago. No guardo buen recuerdo de la entrada a Burgos; depués de una larga etapa, comienzas a ver polÃgonos industriales y edificios que delatan que el final no puede estar lejos. No puede ser verdad, 4 ó 5 km., te separan aún del centro, de las cercanÃas a la Catedral. Y todo bajo un sol de muerte. Francamente la etapa es dura. Ver el Arco de Santa MarÃa y lo que intuyes se esconde detrás han merecido la pena.