1 semana en Jávea-Xàbia disfrutando con serenidad
Esta vez nos hemos ido una semanita al municipio de Jávea, en la provincia de Alicante, con el programa del IMSERSO.
Lo que más nos animó a ir a Jávea fue su costa, su paisaje y su clima, así como su situación al lado del parque natural del Macizo del Montgó, lo que nos permitiría hacer rutas de senderismo que nos gusta mucho.
Nos alojamos en el hotel Villa Naranjos, es un hotel de tres estrellas, correcto y un poco anticuado, pero su ubicación es muy buena. Está al lado de la playa del Arenal, la única playa de arena, ya que el resto son de piedra calcárea. Es una zona de arena fina, limpia y cuidada.

Indice
Hicimos varias rutas, visitamos el municipio, el puerto, los cabos de San Antonio y La Nao, la cruz de Portitxol.
Primera ruta: Cabo de San Antonio y su faro. Jávea
El cabo de San Antonio forma parte del Parque Natural del Montgó. El Montgó es la cumbre más destacable y visual de la comarca, con sus más de 750 m de altura. Sirve muchas veces de parapeto de las borrascas que vienen del norte y colabora en gran medida con el mantenimiento del microclima local en Jávea.

Este cabo está situado entre Denia y Jávea, las vistas son impresionantes y se eleva a unos 175 metros sobre el nivel del mar.
Se puede subir en coche, pero nosotros lo hicimos andando, salimos del hotel que está enfrente del Parador y seguimos hacia la izquierda por la Avda del Mediterráneo, seguimos hasta el Puerto y allí mismo sale una ruta que nos lleva a un primer mirador.

La distancia es de 1,9 Km, desde allí las vistas son magníficas, el mar se hace notar chocando contra los acantilados.





Un poco más arriba tenemos el faro que funciona desde 1855 y tiene 17 m de altura. En días claros se puede ver la Isla de Ibiza. Nosotros recorrimos un poco la zona e hicimos muchas fotografías, después bajamos por el mismo camino y para el hotel a descansar.

Segunda ruta: Creu del Portitxol y bajada a Cala Barraca o Cala Portitxol. Jávea
Esta ruta la hicimos andando, también se puede hacer en coche, aunque según dicen luego es muy difícil aparcar.
Salimos del hotel a la Avda. del Mediterráneo y esta vez fuimos hacia la derecha, seguimos paralelos a la playa por el Paseo David Ferrer (tenista), finalizando en la Avenida de Ultramar subiendo las escaleras junto al bar La Bambula.
Por la Avenida de Ultramar se llega a Cala Blanca y enlazamos luego con ctra. de Portitxol hasta llegar al Mirador Creu del Portitxol. En total 4,4 Km. Desde el mirador las vistas son magníficas.
Nosotros fuimos a ver Cala Blanca y la Caleta que se conecta con Cala Blanca por túneles naturales en las rocas. Es un desvío que merece mucho la pena porque el paisaje es espectacular.


Desde Cala Blanca partimos al Mirador de la Cruz de Portitxol.
Una vez que llegamos al Mirador divisamos el islote de Portitxol, que llegó a estar habitado y donde han sido descubiertos algunos enterramientos.



Partiendo del Mirador de la Cruz tenemos dos rutas, la de Cap Prim y la de Cala de la Barraca, las cuales no tienen perdida porque están muy bien señalizadas.
Nosotros elegimos Cala de la Barraca, que como particularidad tiene casitas blancas de pescadores a orilla del mar, lo que hace junto a las vistas de la isla de Portitxol un lugar inolvidable, la distancia ida y vuelta desde el Mirador es de 1,5 Km y una desnivel de 100 metros.
Llegamos a Cala de la Barraca, una playa de cantos rodados, un lugar tranquilo y con encanto, con sus pequeñas casitas de pescadores y disfrutando de la vista de la isla de Portitxol.


Cuando fuimos en Abril no había casi gente, y los que había estaban haciendo snorkel. Hay un restaurante para descansar y tomarte un refrigerio. Después nos espera la vuelta que ahora es de subida, pero disfrutas con un paisaje encantador y no se hace pesado. De aquí, al hotel a descansar.
Tercera ruta: El Puerto, paseo, Casa del Cable e Iglesia de la Virgen de Loreto. Jávea
Salimos del hotel a la Avenida del Mediterráneo y torcemos a la izquierda, y continuamos todo recto hasta llegar al Puerto. El camino nos va sorprendiendo, son 3 Km, muy entretenidos y agradables.
El paseo está muy cuidado y a la derecha tenemos unas canteras de arenisca, famosas por la extracción de piedra tosca, roca calcárea utilizada en la arquitectura local. Fueron explotadas desde la época romana hasta 1972.

Seguidamente nos sorprende un velero varado, que se encuentra allí desde el verano del 2025, siendo otro elemento a fotografiar por los turistas.

Acabada la Avda. del Mediterráneo enlazamos con la Avda. de la Marina española y nos encontramos con la escultura del pez, obra del escultor Toni Marí, esculpida en hierro.

Seguidamente nos encontramos otra escultura de Toni Marí, a mi ésta especialmente me encantó, su nombre es “Mirando al mar”, escultura de hierro que está en el paseo marítimo de la playa de la Grava.

Por último en el paseo marítimo de la Playa de la Grava, en la plaza de Adolfo Suarez, nos encontramos la escultura de Joaquín Sorolla pintando el Cabo de San Antonio, es de bronce y obra de Javier de Benito.

Jávea es un lugar que enamoró a Sorolla por su impresionante paisaje, mar y montaña como le gustaba a él.
Llegamos al Puerto de Jávea, se halla situado al pie de los acantilados del Cabo San Antonio. Ofrece mucha variedad de actividades acuáticas y excursiones en barco. También cuenta con gran variedad de restaurantes.
Puedes ir hasta los faros y dar un bonito paseo, el lugar tiene un paisaje espectacular. Lo que me sorprendió es la cantidad de gatos que nos encontramos.

Ya de vuelta para el hotel, paramos a ver la Iglesia Nuestra Sra. De Loreto, también conocida como la Parroquia del Mar, inaugurada en 1967. Es muy famosa por su diseño vanguardista, es un templo muy diferente a los que hayas visto, es de hormigón y emula el casco invertido de un barco.


En el exterior destaca por doce esbeltos pilares de hormigón que simbolizan a los doce apóstoles. En el interior, destaca un Cristo suspendido sobre el altar.
Por último en nuestro bonito recorrido tenemos la Casa del Cable construida en 1860 para albergar la estación telegráfica que enlazaba la Península con Ibiza mediante un cable submarino.

Dejó de funcionar definitivamente, en la década de los años cincuenta del siglo pasado. Ahora acoge exposiciones temporales. Entre el último cuarto del siglo XIX y durante la primera década del XX, fue el oratorio o capilla que daba servicio religioso al barrio marinero y donde era custodiada la imagen de Nuestra Señora de Loreto.
Cuarta ruta: Visita al municipio de Jávea
Desde nuestro hotel tenemos unos 3 Km hasta el casco histórico, el itinerario puede variar, ya que cuando estuvimos había varias zonas en obras.
A mí lo que más me gusta a la hora de visitar una localidad es callejear, el casco histórico de Jávea no te va a defraudar, te encontrarás bellos edificios históricos, sus murallas que eran para defenderse de los ataques piratas y bellas placitas donde tomarte un refrigerio.
Visitamos la iglesia fortaleza de San Bartolomé, del siglo XIV, frente a ella el Ayuntamiento del siglo XVIII, con una fachada de estilo neoclásico, una curiosidad son las antiguas tumbas que se pueden ver a través del suelo acristalado en la planta baja, aquí se encuentra la oficina de Turismo, donde te informaran de lo que necesites.


Al lado de la oficina de turismo tenemos el Mercado Municipal de Abastos de 1946, en él podemos ver sus arcos de tosca la popular piedra de las canteras del Cabo de San Antonio.

También el Museo Arqueológico y Etnográfico Soler Blasco, ubicado en una casa-palacio del siglo XVII, con una bella fachada de piedra tosca.

Por último la Capilla de Santa Ana, que formaba parte de un hospital de 1502, se trata de un pequeño edificio gótico de planta rectangular, realizado en piedra tosca. Destaca un arco de medio punto en su entrada y una bóveda de crucería.


Excursiones en coche
Los Molinos de La Plana
Subimos por la carretera que llega al faro de San Antonio y aparcamos en la entrada del Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles, desde aquí sale un camino que nos lleva a los Molinos.

Hay 11 molinos, uno del Siglo XIV y los demás del Siglo XVIII. Son de forma cilíndrica de unos 7 metro de altura y 6 de diámetro. En el interior había una planta baja que se utilizaba de almacén y otra alta que estaba sostenida por una bóveda de tosca, donde se colocaban las muelas y la maquinaria que hacia moler el trigo.


Estas estructuras, destinadas a moler el trigo, utilizaban la energía del viento para mover las grandes aspas y estas a las muelas circulares de piedra y convertir el trigo en harina.
Fueron muy importantes en el pasado ya que el cultivo de trigo era uno de los pilares de la agricultura, y gracias a estos molinos se molía y se convertía en harina que era el alimento básico para la subsistencia de la población.


Hoy en día no se conserva nada de eso ya que no tienen ninguna función. Por lo que la mayoría están vacíos, sin techo y cerrados con llave.
A la bajada desde los Molinos hacia Jávea pasamos por la Ermita del Cristo del Calvario de 1856, a la que posteriormente se añadió el Vía Crucis. Sólo vimos el Vía Crucis y la fachada, ya que la ermita estaba cerrada.

Cabo de la Nao y los Miradores
Se accede a través de la carretera CV-742, pero tienes indicaciones al Cabo de la Nao y no hay perdida. Es el punto más oriental de la Comunidad Valenciana, con unas vistas espectaculares del Mediterráneo, unos acantilados de más de 100 metros y bellas calas de agua cristalina, algunas solo accesibles en barco.
Destaca su faro octogonal de 1928, a 122 metros sobre el nivel del mar y 20 metros de altura; junto al faro se encuentra el mirador del Cabo de la Nao.

La zona es parte de la Ruta de los Miradores de Jávea, consta de 15 miradores y las vistas del paisaje son espectaculares.

Nosotros hicimos el recorrido hasta el faro y el mirador del Cabo de la Nao, y a dos miradores “Les Pesqueres”, cuyo nombre viene de cuando antiguamente los vecinos se instalaban en este punto para pescar y “Ambolo”.



Gastronomía
Por último, a parte del paisaje que me pareció impresionante, la belleza de sus calas, y como decía Sorolla la maravilla de la combinación de montaña y mar, no podemos olvidar su buena gastronomía y su bonitas terrazas a pie del mar.

Nosotros fuimos varias veces a una terraza llamada “La Bambula” a “Happy Hours” donde está instalada una barandilla en homenaje a la posidonia del escultor Toni Marí, en la playa del Arenal, un lugar muy agradable y con mucho encanto.

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